VOTO PREFERENTE DE ESTRATOS ALTOS VS VOTO PREFERENTE DE ESTRATOS BAJOS
El advenimiento de una democracia participativa en la que todos los miembros de determinados grupos del país participan activamente sin discriminar raza, sexo, edad y mucho menos condición económica, ha generado toda una serie de implicaciones definidas dentro del marco de la política para la designación de candidatos que se van a encargar de cumplir sus labores generando mecanismos y modelos viables que posibiliten un mejoramiento sustancial en la calidad de vida de aquellos individuos que en el momento del sufragio marcaron y depositaron votos a su favor para que los representasen.
Dentro del amplio espectro de la democracia integral, Colombia ha sido un centro divergente respecto a las razones por las que los ciudadanos votan, es decir, en algún momento cada individuo apto para votar ha basado la escogencia de un candidato por unas razones que para él son válidas, y dicha escogencia ha sido influenciada por tres aspectos fundamentales: el voto por necesidad o pobreza, el nivel de educación y la forma como la publicidad orienta hacia la elección de un modelo político específico.
En primer lugar, se hace necesario partir del hecho de que la balanza del voto está inclinada por ciudadanos de estratos bajos, debido a que la población perteneciente a dichos estratos conforma la mayoría de individuos del país. Ahora bien, el voto en el que se elige determinado candidato, depositado por una persona de escasos recursos económicos puede tener varias razones, sin embargo la mas representativa es la pobreza. Al hablar de pobreza se hace referencia al modo alternativo como los candidatos prometen ayudas para quienes voten por ellos y de este modo poder alcanzar una curul en el senado o una silla en el congreso de la república, etc. Sucede entonces que una persona que vive en la miseria absoluta, como la gran mayoría de los colombianos, al escuchar la promesa de una comida, dinero, tejas, adobes, o cualquier bien material, regalan su voto y a la vez se condenan a sufrir otro período más de injusticia social ya que esos candidatos corruptos que en ese momento les dan algo por su voto, en el mañana les van a subir los impuestos o los van a subyugar con la reglamentación de un nuevo sistema de salud en el que van a ser títeres y cuando pidan asistencia en salud, los médicos que pese a haber estudiado más de seis años su carrera pareciera que solo saben formular acetaminofen, ibuprufeno, y si son muy inteligentes tal vez aspirina. Por otro lado un pobre debe votar por los múltiples beneficios que da el gobierno entre ellos, reducción en el costo de la libreta militar, disminución de costo en trámites como el del pasaporte e incluso reducción de la matrícula de los universitarios.
El otro lado de la moneda, está representado por los nobles de la ciudad, es decir los “afortunados” que tienen más que asegurado el pan no solo del día sino del resto de la vida. Éstos al no tener una necesidad explicita de votar para recibir beneficios simplemente eligen al candidato que vaya a favor de sus intereses económicos, y a la vez que siga unos lineamientos claros orientados a convertir el país en un foco de progreso que posibilite el resurgimiento de una nación libre de violencia destinada a un desarrollo sostenible al futuro.
En segundo lugar, la diferencia entre el voto preferente de niveles económicos diametralmente opuestos está influenciado por el grado de educación. En lo que respecta a la escogencia de un ideal político determinado por estratos bajos con un nivel no muy alto de formación, la persona no está suficientemente preparada para dimensionar las propuestas del candidato en cuestión, es más, no consulta fuentes para informarse de dichas propuestas y al momento de sufragar marca el tarjetón de influenciada por el común denominador a cerca de lo que se rumoraba en su entorno inmediato.
Por otro lado, personas con un grado de educación superior, estratificadas en rangos bajos estadísticamente se inclinan por tipos de gobierno neoliberales que tiendan a abrir más mercados que tengan o generen diversidad de políticas para que todo individuo independiente de sus gustos u opiniones sea cobijado en el marco de la biodiversidad. El medio universitario posibilita una visión de los tipos de gobierno, por lo cual en este sitio los jóvenes analizan la realidad del país y asumen una actitud más crítica frente a la misma.
Estadísticamente en las universidades privadas los estudiantes aptos para sufragar argumentan no sentir una necesidad tan marcada como los de universidad pública. Esto evidencia el compromiso y la fidelidad del estudiante en general de universidad pública ya que generalmente al poseer menos recursos y estar capacitados para entender el tipo de gobierno que cada candidato promete, es capaz de asumir un voto responsable en el que no prime el bien individual sino el bien común, orientado al mejoramiento de la calidad de vida de los colombianos.
Me pregunto el porque del rechazo de algunos candidatos que aspiran a diferentes cargos del gobierno al ser invitados a una conferencia en una universidad pública pero si aceptan las de las privadas o centros de educación en técnicas o tecnologías, y es ahí cuando pienso en el hecho de que esos candidatos tienen temor a enfrentar a individuos realmente activos en la sociedad que están dispuestos a discutir y contraponer sus planteamientos debido a que si están capacitados y no forman parte del gran grupo de analfabetas políticos que eligen un presidente que luego les va a clavar el puñal y va dejar sangrando la nación pagando la deuda de una guerra que no existió.
En tercer y último lugar, la influencia directa de la publicidad entendida como foros televisivos, entrevistas periodísticas, redes sociales y el marketing político, etc. han reemplazado la relación directa entre el ciudadano y sus representantes, la discusión en las plazas de las ciudades, e incluso el debate en las instituciones.
Lo cierto es que se han convertido en la principal plataforma a través de la cual los políticos dirigen sus mensajes no solo al electorado, sino también a sus adversarios, sus manifestaciones y sus denuncias.
Los medios de comunicación contribuyen a la construcción de la realidad política. De ésta depende la decisión del elector de ir a votar o no, y a qué partido político. Ahora bien, si se mira lo que acontece cuando comienza a proliferar todo la parafernalia de la publicidad pre-electoral en la óptica de los menos favorecidos surge la idea de que éstos se dejan llevar absolutamente por lo que ven y escuchan, más no por las ideas concretas que plantean los candidatos; queda pues claro, que cuando dichas personas van a sufragar la posibilidad de hacer un voto responsable y acertado no está determinado por su autonomía sino más bien por la influencia externa que perciben del medio dejándose arrastrar hacia el camino que la gente del común se dirige. Pienso en la libertad de expresión que tienen los candidatos al salir en medios a proponer sus planes de gobierno y a la vez pienso en los cientos de miles de compatriotas que en ese momento trabajan para poder llevar a casa el pan de sus hijos y que debido a sus condiciones desfavorables no tiene lo más remota idea de las propuestas que en ese instante dichos candidatos proponen en medios nacionales, los cuales posiblemente luego van a ser los que firmen las leyes que van a zaherir como siempre ocurre, a los más humildes.
Pienso también, al típico analfabeta político influenciado por los medios de comunicación al momento de sufragar que pese a haber escuchado algo de las propuestas de los candidatos se deja llevar por la imagen fija y amigable del candidato dispuesta en el tarjetón, lo marca, lo deposita en la urna y sale del puesto de votación sin pensar en que posiblemente ha aportado con grano de arena para hacer ascender a un tipo que generalmente se encarga de desmoronar las ilusiones de los compatriotas que si hacen un voto responsable y a conciencia.
Por el contrario en estratos altos se ha visto una curva disminuida de influencia de la publicidad al momento de votar, esto se debe en gran parte a que comparado con estratos bajos, el alto cuenta con un mayor grado de educación y su autonomía democrática está mucho más definida. En síntesis, los medios actuales de diversificación de la información entendidos como la educación y la publicidad, ejercen una notoria influencia de voto en todos los niveles económicos del país, sin embargo esto se evidencia más, como ya se mencionó, en estratos bajos debido a falta de bases firmes de pensamiento político que permita elegir de la mejor manera, en la que se busquen intereses comunes y prime para el país la posibilidad de desarrollo en todos los ámbitos partiendo de la realización de un voto a conciencia.
miércoles, 9 de junio de 2010
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